Últimamente vivo en una burbuja entre cálida y fría,
(en blanco y negro) ,
con ciertos sentimientos de dejadez de la vida alrededor del cuello
como mi bufanda preferida.

Llevo a cuestas en la espalda la culpabilidad de estar tan desconectada de todo
(y de todos), de las vidas ajenas, de la mía propia...
Y me cuesta hacerme la fuerte, y duele,
y me tiemblan las piernas,
aunque las lágrimas no salen porque caen hacia dentro de mis ojos.






